El Cabildo prepara la mayor reforestación de la historia tras la creación del pinar de Betancuria

Medio Ambiente trabaja ya en la plantación de 1.600 ejemplares en cuatro picos de la Isla, 4.400 de ellos en Castillo de Lara

El estudio de desarrollo de las plantaciones desde 2000 y las nuevas técnicas de reforestación han permitido alcanzar el 80% de arraigo.

El Cabildo de Fuerteventura continúa en su lucha contra la desertificación de la Isla, en esta ocasión con el desarrollo de cuatro proyectos de reforestación que coordina la Consejería insular de Medio Ambiente para llevar a de cabo en cuatro de los principales picos de la Isla la acción de reforestación más importante de la historia en Fuerteventura tras la creación del Pinar de Betancuria, en 1940.

Serán un total de 6.000 ejemplares de distintas especies de bosque termófilo, arbustos y demás especies endémicas que se están plantando ya en las laderas de El Aceitunal (Puerto del Rosario), El Pico de La Zarza (Pájara), y Morro Velosa (Betancuria), aunque la actuación más espectacular se llevará a cabo a partir de enero de 2008 en Castillo de Lara, también en Betancuria, con la reforestación de esta zona con 4.400 ejemplares.

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A los pies del mirador de Morro Velosa, la consejera insular de Medio Ambiente visitaba el comienzo de los trabajos en este pico de Betancuria a cargo de una cuadrilla de la Corporación, que se encargaba de delimitar las tres hectáreas de terreno en la que se ubicarán durante las próximas dos semanas 500 ejemplares de acebuche, almácigo, sabina, peralillo, mocán, aderno, madroño y brezo, todas ellas especies de bosque termófilo húmedo en su variante de crestería, seleccionadas por su probada resistencia al azote del alisio que llega directamente a las laderas orientadas hacia el norte de esta montaña.

Fuerteventura es la isla de Canarias con mayor superficie afectada por fenómenos de desertificación del territorio, lo que ha incrementado la degradación de los suelos y la desaparición de hábitats en los que varias especies encuentran cobijo. Este hecho, unido a la escasez de estudios botánicos relativos a Fuerteventura ha derivado en un vacío histórico en lo que se refiere a técnicas de reforestación específicamente adaptadas a las características del territorio insular, que sí existen para otras islas consideradas más ricas en vegetación, algo que según explica la consejera insular de Medio Ambiente, Natalia Évora, "se ha venido paliando a través del seguimiento de las plantaciones en las que ha participado el Cabildo desde el año 2000, lo que nos ha permitido elaborar una metodología concreta con resultados que rozan el 80% de arraigo en las especies replantadas".

Este procedimiento se basa en el conocimiento del modo en que cada especie se adapta a las diferentes condiciones climáticas y de localización y orientación en el terreno, en una orografía como la majorera en la que las condiciones pueden variar enormemente entre emplazamientos muy cercanos.

Al mismo tempo, la utilización de técnicas de plantación específicas que permiten un mejor aprovechamiento del agua de lluvia hoyos tipo gavia con la planta situada en el montículo para obligarla a enraizar- y la instalación de protectores (goros) alrededor de cada planta para evitar el remoneo de animales como conejos y cabras, son acciones que posibilitan la supervivencia de la planta en un primer estadio de su desarrollo en que es más vulnerable.

"Por eso es tan importante que la planta sea colocada en el hábitat natural en su primer año de vida, para que se acostumbre a las condiciones de la naturaleza", explicaba el ingeniero forestal Ángel Couto, ligado a este proyecto desde sus inicios a través de la colaboración entre el Cabildo y Gesplan, que añadía durante la visita a Morro Velosa que "cada planta necesita de un periodo de cinco años de adaptación antes de que se produzca esta "explosión", que es el momento en que el vegetal ha afianzado sus raíces en el terreno y comienza a crecer a gran velocidad, pero es un periodo largo y se hace necesario un seguimiento de estos viveros naturales durante para llegar a ese punto".

Por otro lado, existe un trabajo previo que se lleva a cabo en la Estación Biológica de La Oliva que "es igual de valioso", puntualiza Couto, cuando explica como el estudio durante los últimos años del porcentaje de germinación de cada especie "permite preparar con antelación el número de ejemplares de cada especie que se necesita para cada lugar donde llevamos a cabo acciones de reforestación, de modo que estén listas par ser plantados en la naturaleza en su primer año".

Lo valioso de esta labor radica en que los semilleros preparados en la estación biológica proceden de las poblaciones vegetales originales de la Isla, lo que significa que el Cabildo cuenta con un banco genético de cada especie que asegura su supervivencia, en primer lugar, al tiempo que la reubicación de las nuevas poblaciones aseguran la pervivencia del germoplasma original de cada especie significa que en el medio natural, lo que asegura que serán capaces de asentarse en el terreno, sobrevivir y diseminar por su cuenta la carga genética correcta.

Por último, el método de reforestación se ocupa de vigilar el desarrollo de las zonas reforestadas durante sus primeros años de vida. "Se trata de un elemento crucial del proceso, en el que se utiliza el estudio de las precipitaciones para complementarlo con la dosificación del riego por goteo", explicaba la consejera.

"Lo único que hacemos es reproducir las mejores condiciones posibles que se darían en la naturaleza, es decir, administrar la cantidad y la frecuencia de agua que recibiría la vegetación de la Isla en sus años más benévolos, compensando la cantidad de lluvia real con el riego artificial. Esto favorece el desarrollo de la planta sin hacerla dependiente del mantenimiento del hombre, porque como comentaba, el objetivo es interrumpir en unos años el cuidado de estas poblaciones cuando sepamos que van a sobrevivir por sí mismas. Se trata de un trabajo del que no veremos resultados pronto, pero que a largo plazo puede ser de gran ayuda al medio ambiente de la Isla".

Sunny Fuerteventura