Una treintena de integrantes de los dos centros de mayores de Tuineje estuvieron ayer en la Isla de Lobos en la visita preparada por el Departamento de Educación Ambiental del Cabildo con un programa de charlas sobre la fauna y la flora del que es en sí mismo uno de los tres Parques Naturales de Fuerteventura, y para dar a conocer el área temática de la foca monje, un espacio que servirá de complemento al futuro Centro de Interpretación de Isla de Lobos, que la institución insular tiene previsto entre en funcionamiento antes de fin de año.
En esta jornada fueron colocadas en la Playa de la Concha, por primera
vez y a modo de prueba, tres de de las doce estatuas, réplicas a
tamaño natural de la foca monje, que integrarán próximamente, junto a
una serie de paneles interpretativos, el área temática de esta especie
desaparecida de sus costas desde los tiempos de la conquista.
“Se han encontrado una serie de huesos de lobo marino en cuevas de Villaverde asociados a la alimentación de los pobladores aborígenes de Fuerteventura”, explicaba a los mayores de Tuineje la técnico de Educación Ambiental del Cabildo, Mónica Barrera, aderezando la charla en la misma playa que en otro tiempo acogió la colonia de Lobos Marinos que dio nombre al islote. “Estos mamíferos se extinguieron por la competencia de otro animal, el hombre”, concluyó Barrera .
El Cabildo y el Ayuntamiento de Tuineje se encargaron de organizar una visita que estaba preparada para coincidir con el Día Mundial del Medio Ambiente de la semana pasada, pero que hubo que aplazar debido al mal tiempo. Varios de los mayores como Francisco Lasso, María Pérez, Francisco Ojeda, o José Marrero, todos ellos majoreros, no habían estado nunca en el Islote de Lobos. “La verdad es que nos decidimos a venir porque no nos quedaba un rincón de la Isla sin visitar. Teníamos incluso preparado un viaje a Lanzarote antes que éste, pero nos hicieron la propuesta y aceptamos. Yo pensaba que Isla de Lobos era un sitio demasiado complicado para traer a los compañeros, pero al final ha resultado una visita maravillosa”, comentaba José Marrero Hernández, encargado de preparar los viajes del centro de Gran Tarajal.
Todos los mayores, tanto los que habían estado anteriormente en Isla
de Lobos como los que no, disfrutaron de una estancia que se prolongó
entre las 10”00 y las 14”00 horas. No dio tiempo de subir los 127
metros del volcán de La Caldera, pero junto al busto de la ilustre
escritora y profesara nacida en Isla de Lobos que recibe a los
visitantes a la salida del muelle, Josefina Pla, comenzaron las
charlas sobre las excelencias naturales de este paraje natural.
Convertidas en tertulias por el habitual desparpajo de los mayores,
las charlas trataron sobre la vegetación endémica del Islote, como la
siempreviva de Lobos (limonium avalifolium), y las particularidades de
una fauna que se concentra en el humedal de Las Lagunitas, como el
chorlitejo patinegro o el sarapito, la necesidad de preservar aislado
el islote de la inferencia de especies invasivas, y otros asuntos de
controversia como la contaminación lumínica de Corralejo, que
desorienta a las pardelas jóvenes cuando dejan el nido, o el reciente
cambio de titularidad de este parque natural.
Lázaro Cabrera, consejero de Medio Ambiente del Cabildo, que no estuvo
en la visita, explicó otros aspectos relacionados con la conservación
del Parque Natural de Isla de Lobos: “Estamos estudiando acompañar la
protección del parque con la declaración de Área de Sensibilidad
Ecológica, que aumentaría el blindaje del islote y permitiría
gestionar también su entorno marino desde el área de Medio Ambiente,
lo cual sería fundamental para ordenar y controlar el acceso de
embarcaciones a la Isla de Lobos y demás actividades que afectan a la
explotación de sus recursos pesqueros”.
Tony Gallardo, gerente de Medio Ambiente del Cabildo explicó los detalles del área temática de la foca monje, que “consistirá en un grupo de estatuas de lobos marinos que estarán fijados en la Playa de la Concha para producir un efecto similar al que sentirían los primeros conquistadores de las Islas al encontrar una colonia de focas asentada en la costa del islote”.
Estas réplicas, resistentes a los efectos de la intemperie, estarán
acompañadas de una serie de paneles interpretativos que combinarán
información en profundidad sobre las características biológicas de
esta especie, con una recopilación de referencias históricas que
reflejan la presencia del lobo marino en la islote al que da nombre, y
otras alusiones contenidas en el imaginario colectivo, “como la
leyenda que habla de la presencia de hombres lobo, seguramente
producto de la confusión producida por la visión desde los barcos de
focas monje de noche en la costa”.
Gallardo explicó también que la información del área temática se complementará, “para potenciar la viveza de la imagen de la foca monje, con material audiovisual filmado en las colonias de la costa de Mauritania expuesto en el interior del futuro centro de interpretación de Isla de Lobos”.